martes, 7 de mayo de 2019

Paulo Freire

Freire vivió en el entonces llamado Tercer Mundo, entre el bloque capitalista, capitaneado por los Estados Unidos, y el bloque socialista, encabezado por la Unión Soviética; un mundo dividido, en una denominada guerra fría, que prácticamente obligaba a todos, estados, pueblos y personas, a elegir entre ambos bloques. Él lo vivió desde América Latina, el patio trasero de los Estados Unidos, donde los intentos de revertir su situación neocolonial resultaron casi siempre infructuosos.

Pero el mundo de hoy es bien distinto: desaparecido el bloque socialista, la economía de mercado, el capitalismo, exhibe exultante su triunfo incontestable, mientras los llamados estados del bienestar cada vez lo son menos y se pone en duda su misma viabilidad. Igual que la economía, también la política ha sufrido el impacto de la globalización: al mismo tiempo que se pretende reducir la democracia a las citas electorales periódicas, lo cierto es que las tecnologías digitales han abierto un mundo de posibilidades a la participación de la ciudadanía, que ve incluso factible prescindir de las mediaciones (los partidos políticos, los sindicatos, los medios de comunicación, los representantes elegidos…).
Por otra parte, no se puede comprender a Freire si lo desvinculamos de su fe y de su compromiso cristiano. Si la religión católica se asoció tradicionalmente al poder y a los poderosos, especialmente en América Latina, el concilio Vaticano II abrió las puertas a la teología de la liberación, una lectura del evangelio en clave no solo moral, sino también política y social, y Mounier le mostró el camino para edificar un nuevo humanismo esperanzado y trascendente, en diálogo crítico con el marxismo.
También ha cambiado el panorama religioso en nuestro país, en aquel entonces situado entre el nacionalcatolicismo rampante a nivel jurídico y jerárquico, y una iglesia de base, refugio del antifranquismo. El proceso de secularización experimentado ha sido impresionante, pero el interrogante religioso, el vínculo con el misterio, sigue ahí, tal vez para enfrentar con alguna garantía el insoportable peso negativo de las numerosas indeterminaciones que gravitan sobre nosotros y nos hunden en la perplejidad y, a menudo, en la desesperación, en palabras de Duch.

https://youtu.be/WPrh8SfbpQA

Célestin Freinet

Célestin Freinet nació en Gars, Francia, el 15 de octubre de 1896. Pertenecía a una familia campesina de bajo nivel económico. Estudió magisterio en Niza y recibió el título en 1915, un año antes de terminar la carrera debido al inicio de la Primera Guerra Mundial. Participó en la guerra como oficial de infantería hasta que fue herido en el pulmón, lesión que le retuvo en un hospital durante 4 años. Tras salir se dedicó a dar clases en un pequeño pueblo de Francia, donde encontró su autentica vocación en la enseñanza primaria y donde empezaron a surgir sus ideas. Su apoyo siempre fue su mujer Elise, con quien se casó en 1926.

Célestin dedicó todas sus investigaciones a mejorar la escuela, partiendo de los principios de la educación por el trabajo y la pedagogía moderna y popular. A continuación os presento un resumen de algunas de sus ideas:
  • En primer lugar el trabajo escolar debe ser funcional, es decir, lo que se lleva a cabo en la escuela debe tener un sentido, una utilidad y una función. Por tanto, la estructura curricular debe estar supeditada a las necesidades de los alumnos.
  • Los alumnos aprenden a partir de las propias experiencias y de la interpretación que ellos hacen de la realidad. Por ello, necesitan más libertad y utilizar el tanteo experimental para educar su inteligencia, evitando las lecciones memorísticas realizadas hasta el momento.
  • Es importante hacer partícipe del aprendizaje al alumno, crear escuelas y aulas donde todo se base en la cooperación.
  • La escuela ha de tener como misión principal ayudar a las potencialidades de cada alumno. Fomentando una escolarización desde temprana edad.
  • Y finalmente, se les ha de conceder libertad a los alumnos para expresarse. Permitiendo el contacto directo con la naturaleza que les rodea.
Durante sus años de enseñanza primaria se percató de que a los alumnos no estaban interesados en lo que se les enseñaba en el aula, por ello empezó a darles más libertad e introducir algunas de sus ideas. A partir de ese momento creó muchas técnicas que hoy en día se continúan aplicando en los colegios:
  • El texto libre: consiste en que cada alumno realiza un texto a partir de sus propias ideas, sin tema ni tiempo prefijado. Estos textos se crean para poderlos compartir con los demás, incluso con otras escuelas. Con el fin de poder intercambiarlos se creó la correspondencia escolar, en aquellos momentos mediante carta, hoy en día utilizando las nuevas herramientas de las que disponemos como el correo electrónico o las redes sociales.
  • La revista escolar: muy comunes en las escuelas actuales, las revistas escolares se originaron con las producciones infantiles y se realizaban a partir de la organización del trabajo por parte del alumnado.
  • Biblioteca de trabajo: consiste en clasificar el material de la biblioteca mediante las necesidades y la dinámica de uso de los alumnos. Además, ellos mismos se han de hacer responsables de ordenarlo y comprobarlo.
  • Los planes de trabajo: basados en el principio de cooperación, consiste en consensuar y planificar el trabajo que se llevará a cabo en el aula con los propios alumnos. Una modalidad de trabajo que está volviendo a surgir.
  • La asamblea de clase: un espacio y tiempo destinado a plantear los problemas surgidos y buscar soluciones, también es un espacio de planificación de proyectos consensuados. En cierta manera podemos encontrar espacios similares, dependiendo del colegio o del docente, en las sesiones de tutoría.
Con sus ideas, promovió el movimiento de la Escuela Nueva, llegando a crear La Escuela Experimental de Freinet, cerca de Saint Paul Vencé, donde los alumnos trabajaban, comían y dormían. Una escuela donde pudo poner en práctica todas sus ideas y técnicas. A pesar de los obstáculos que hubo de superar, entre ellos estar durante un año prisionero en un campo de concentración al finalizar la Segunda Guerra Mundial, dirigió la escuela hasta el día de su fallecimiento, el 8 de octubre de 1966.

https://youtu.be/ZQfZxsE1Q9E

Ovide Decroly
El desarrollo de la teoría global expuesta por Decroly parte del punto de que una determinada idea se construye de simples percepciones, las que posteriormente se asocian generando conceptos cada vez más complejos y más completos. Todo esto se origina desde los centros de interés que no son más que aquellos temas que llaman la atención de los alumnos y que por lo demás, son necesarios para su uso cotidianamente. Por lo tanto, no son temas impuestos por el docente, sino que son los alumnos los que identifican un determinado tema de interés.
Decroly defendió la idea de que los conceptos son los que se deben adaptar a los alumnos y no al contrario, con lo cual, se han de emplear palabras que logren captar la atención de los estos. Para desarrollar estas ideas, Ovide Decroly aplicó los siguientes medios:
1.-La observación de la naturaleza como estrategia para despertar el interés de los alumnos.
2.-El alumno que aprenda primero el todo y luego sus partes. Es decir, el aprendizaje global.
3.-El alumno es el centro de toda la actividad educativa, es decir, se trata de un paidocentrismo.
4.-La realidad también ha de enseñar a los alumnos, es decir, el contexto real de los alumnos.
5.-El juego permite a los alumnos adquirir conocimientos para la vida.
6.-Los alumnos se mueven a partir de ciertas necesidades fundamentales como, por ejemplo, comer, dormir, respirar, asearse, entre otras.
Todo lo anterior nos permite sintetizar el ideario pedagógico de Decroly el cual gira en torno a que el hecho educativo debe dirigirse a la práctica y a la experimentación, de forma tal que permitan a los alumnos que aprendan experimentando, otorgando relevancia e importancia a los intereses de estos, tomando en cuenta el juego como herramienta relevante dentro del contexto escolar.
Por otra parte, es importante destacar que los docentes bajo el enfoque ‘decroliano’, son aquellos agentes capaces de hacer que sus alumnos puedan desarrollar el sentirse útiles y, además, que los niños sean capaces de descubrir sus potencialidades y habilidades. Todo ello con el objeto de asentar la idea de que la escuela permite que la educación de los niños esté permeada por lo que va descubriendo simultáneamente mientras se asocian ideas y conceptos. Así, el docente decroliano va a comprender que su rol no es la transmisión de una escolarización uniforme e impersonal, sino que intentará ser uno más con sus alumnos y les facilitará el diálogo, el reconocimiento de la otredad y el descubrimiento como pierdas angulares del quehacer pedagógico. Este ideario tiene como piedra angular el fomento de la práctica y la experimentación de forma que los alumnos aprendan experimentando y como ya se ha mencionado, otorgando al juego una oportunidad privilegiada dentro de las situaciones didácticas.

https://youtu.be/LwlYG1fPDvk

Jean-Jacques Rousseau
Jean-Jacques Rousseau 
Fue escritor, filósofo, botánico, naturalista y músico de la Ilustración, a pesar de las profundas contradicciones que lo separaron de los principales representantes del movimiento.
Sus primeros años de vida, de especial dureza, marcaron su existencia y su pensamiento. Su madre, Suzanne Bernard, murió a los nueve días después del parto y Jean-Jacques fue criado por su tía materna y su padre Isaac Rousseau. Debido a motivos religiosos, la familia Rousseau se exilió a Ginebra cuando era una ciudad-estado independiente. Por causa de un duelo, su padre se vio obligado a exiliarse de Ginebra para evitar la cárcel, dejando al pequeño Jean-Jacques a los diez años de edad al cuidado de su tío.
Con esta familia disfrutó de una educación que él consideraría ideal, calificando esta época como la más feliz de su vida. Junto con su primo, Rousseau fue enviado como pupilo a la casa del pastor calvinista Lambercier, en Bossey, durante dos años. En la escuela del pastor recibe por primera vez una cierta educación escolar. Allí Rousseau, en pleno campo, pasa dos años felices.
A su regreso en 1725, trabajó como aprendiz de relojero y, posteriormente, con un maestro grabador, quien lo sometió a un trato brutal. Sin finalizar su aprendizaje, a los 16 años abandonó Ginebra. Sin embargo, desarrolló la suficiente experiencia para vivir de estos oficios toda su vida.
Tras abandonar Ginebra se instaló en Saboya acogido por un sacerdote. Muy pronto se convirtió en secretario y acompañante asiduo de madame Louise de Warens, mujer rica que tuvo una profunda influencia en toda su vida.
En 1742 se radica en París, donde trabaja como profesor, copista y secretario político. Hizo amistad con el filósofo francés Diderot, quien le encargó escribir artículos sobre música para la Enciclopedia francesa.
En 1750 ganó el premio de la Academia de Dijon por su Discurso sobre las ciencias y las artes, y en 1752 su ópera El sabio del pueblo fue interpretada por primera vez. En su Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (1755), expuso su opinión de que la ciencia, el arte y las instituciones sociales han corrompido a la humanidad y que el estado natural, o primitivo, es superior, en el plano moral, al estado civilizado. 
Voltaire atacó las opiniones de Rousseau y los dos filósofos fueron enemigos enconados. En 1756 se retiró a Montmorency, donde escribió la novela Julia o la nueva Eloísa (1760). En su famoso tratado El contrato social (1762) expuso argumentos para libertad civil y ayudó a preparar la base ideológica de la Revolución Francesa al defender la voluntad popular frente al derecho divino. En su estudio Emilio (1762) señala la importancia de la expresión antes que la represión para que un niño sea equilibrado y librepensador.
https://youtu.be/4VO2gqL9WuM

Jean Piaget

Jean Piaget (1896 – 1980) fue un psicólogo, biólogo y epistemólogo suizo. Desarrolló sus tesis en torno al estudio del desarrollo psicológico en la infancia y la teoría constructivista del desarrollo de la inteligencia. De ahí surgió lo que conocemos como la teoría del aprendizaje de Piaget

Jean Piaget es uno de los más conocidos psicólogos del enfoque constructivista, una corriente que bebe directamente de las teorías del aprendizaje de autores como Lev Vytgosky.

En términos generales, porque este autor entiende el aprendizaje como una reorganización de las estructuras cognitivas existentes en cada momento. Es decir: para él, los cambios en nuestro conocimiento, esos saltos cualitativos que nos llevan a interiorizar nuevos conocimientos a partir de nuestra experiencia, se explican por una recombinacior que actúa sobre los esquemas mentales que tenemos a mano tal como nos muestra la Teoría del Aprendizaje de Piaget. 
El concepto de esquema es el término utilizado por Piaget a la hora de referirse al tipo de organización cognitiva existente entre categorías en un momento determinado. Es algo así como la manera en la que unas ideas son ordenadas y puestas en relación con otras.
Jean Piaget sostiene que un esquema es una estructura mental concreta que puede ser transportada y sistematizada. Un esquema puede generarse en muchos grados diferentes de abstracción. En las primeras etapas de la niñez, uno de los primeros esquemas es el del objeto permanente que permite al niño hacer referencia a objetos que no se encuentran dentro de su alcance perceptivo en ese momento. Tiempo más tarde, el niño alcanza el esquema de tipos de objetos mediante el cual es capaz de agrupar los distintos objetos en base a diferentes “clases”, así como comprender la relación que tienen estas clases con otras.
https://youtu.be/omVGDrWorAc